51 - El celebrante junta en seguida las manos
ante el pecho y se llega al ángulo de la Epístola (entretanto el ministro ya habrá
trasladado allí el atril con el misal). Puesto de cara al libro y con las manos
juntas ante el pecho lee en voz alta la antífona llamada Communio.
La Igleisa necesita de santos, lo sabemos, y ella necesita también de artistas hábiles y capaces; los unos y los otros, santos y artistas, son testimonio del espíritu que vive en Cristo (Pablo VI Carta a los miembros de la Comisión Diocesana de Arte Sacra. 4 de junio de 1967).
lunes, 21 de noviembre de 2011
MISA TRIDENTINA - PADRENUESTRO Y COMUNIÓN
J) PADRENUESTRO Y COMUNIÓN
42 - Puesto
de nuevo en pie y teniendo las manos extendidas y apoyadas sobre los corporales
dice el celebrante (en voz alta) Per omnia saecula saeculorum.
Una vez que el ministro (o los
fieles) hayan respondido Amén el celebrante, juntando las
manos ante el pecho e inclinando la cabeza, dice (en voz alta) Oremus.
MISA TRIDENTINA - CANON DE LA MISA DESPUÉS DE LA CONSAGRACIÓN
39 - El celebrante, erguido y con las manos
extendidas ante el pecho, prosigue diciendo (siempre en voz baja) Unde et memores etc. Al llegar a las palabras de tuis donis ac datis junta las manos ante el pecho y
poniendo la izquierda sobre el altar, pero dentro del corporal, traza cinco
cruces con la mano derecha: tres sobre la Hostia y el cáliz juntamente, a las palabras Hostiam+puram, Hostiam+sanctam, Hostiam+inmaculatam, una sobre la Hostia sola cuando dice Panem+sanctum vitae eternae y otra sobre el cáliz solamente diciendo et Calicem+salutis perpetuae.
MISA TRIDENTINA - CANON DE LA MISA HASTA LA CONSAGRACIÓN
34 - Concluido
el Sanctus el sacerdote pone la mano
derecha sobre el altar (directamente, sin juntarla antes con la izquierda
delante del pecho), y con la izquierda busca en el Misal la página del Canon. A
continuación (sin decir nada) eleva ambas manos hasta la altura de los hombros
al mismo tiempo que levanta sus ojos al cielo, volviendo a bajarlos al instante
mientras vuelve a juntar las manos ante el pecho e inclinándose profundamente
apoya sus manos unidas sobre el borde del altar[1] [33]. Estando ya profundamente
inclinado (y no antes) comienza a decir en voz baja Te ígitur etc. prosiguiendo siempre en voz baja
durante todo el Canon.
MISA TRIDENTINA - OFERTORIO
25 - Mientras
que el ministro (o los fieles) responden et cum spiritu tuo el sacerdote se vuelve por su izquierda hacia
el altar (pero sin moverse del centro, quedando de nuevo de cara a la cruz).
Extiende y junta las manos e
inclina la cabeza a la cruz diciendo al mismo tiempo Oremus. A continuación, con las manos juntas ante
el pecho, lee (en voz alta) la antífona al
Ofertorio que corresponda a la misa del día[1] 26.
MISA TRIDENTINA - EPÍSTOLA Y EVANGELIO
23 - A
continuación el sacerdote lee la
Epístola , el Gradual y el Aleluya (o el Tracto)20 teniendo
las manos sobre el Misal o sobre el atril, como prefiera, pero siempre de tal modo
que las manos toquen de alguna manera el libro.
Después, juntas las manos ante
el pecho, pasa al medio del altar donde, levantando los ojos a la cruz y
bajándolos luego dice, en secreto: Munda cor meum etc. y Iube Domine, etc.[1][2] 21 con el cuerpo profundamente inclinado pero
sin apoyar las manos en el altar.
MISA TRIDENTINA - ORACION COLECTA
22 - Una
vez respondido et cum spiritu
tuo, el
sacerdote se vuelve por su izquierda y se desplaza directamente (con las manos
juntas ante el pecho) hasta donde está el Misal (es decir, al extremo del lado
de la Epístola )
y se coloca de cara a él. Haciendo, entonces, con la cabeza inclinación mediocre
hacia la cruz del altar, extendiendo y juntando las manos al mismo tiempo, dice
en voz alta Oremus[1] 18 y prosigue
luego la lectura de la oración, con los dedos unidos y las manos extendidas,
aunque separadas de manera que ni su altura ni su separación exceda la de los
hombros y estén las palmas frente a frente.
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