Hemos
visto que la participación activa es una exigencia de la misma naturaleza de la
liturgia y esta resulta de la íntima unión entra la participación externa e interna,
y el todo es orientado a la participación perfecta y completa que se actúa con
la comunión sacramental. La constitución conciliar insiste en la participación
activa como medio para la santificación de los hombres y el culto a Dios. Es decir, el objeto de la participación, aquello en lo que se participa es
en la salvación del hombre y en la gloria que supone esto para Dios. Esta es la
meta, el objetivo final.
La formación, la catequesis litúrgica, los cantos, las respuestas, los gestos,
posturas, etc. son los medios para unirse y dar culto a Dios. Las adaptaciones que
se hicieron a la liturgia deben entenderse como un medio para alcanzar la meta
de la participación en la celebración, no debe entenderse como su fin y objeto.
La Igleisa necesita de santos, lo sabemos, y ella necesita también de artistas hábiles y capaces; los unos y los otros, santos y artistas, son testimonio del espíritu que vive en Cristo (Pablo VI Carta a los miembros de la Comisión Diocesana de Arte Sacra. 4 de junio de 1967).
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sábado, 8 de septiembre de 2012
PARTICIPACIÓN ACTIVA - Conclusión
Hemos
visto que la participación activa es una exigencia de la misma naturaleza de la
liturgia y esta resulta de la íntima unión entra la participación externa e interna,
y el todo es orientado a la participación perfecta y completa que se actúa con
la comunión sacramental. La constitución conciliar insiste en la participación
activa como medio para la santificación de los hombres y el culto a Dios. Es decir, el objeto de la participación, aquello en lo que se participa es
en la salvación del hombre y en la gloria que supone esto para Dios. Esta es la
meta, el objetivo final.
La formación, la catequesis litúrgica, los cantos, las respuestas, los gestos,
posturas, etc. son los medios para unirse y dar culto a Dios. Las adaptaciones que
se hicieron a la liturgia deben entenderse como un medio para alcanzar la meta
de la participación en la celebración, no debe entenderse como su fin y objeto.
jueves, 6 de septiembre de 2012
EXIGENCIAS DE LA “PARTICIPACIÓN ACTIVA”
La participación es una exigencia de la naturaleza misma
de la liturgia. Ésta consiste en estar presentes activamente en la acción
mistérica de Cristo actuada en la celebración. La liturgia es el medio como se
ejerce la obra de nuestra redención[1].
Cuando los files participan de la celebración están en situación de presencia
en el acontecimiento histórico de la salvación y ejercen en Cristo, por Cristo
y con Cristo siempre presente y siempre vivo, su sumo y único sacerdocio.martes, 4 de septiembre de 2012
LA PARTICIPACIÓN ACTIVA COMO CATALIZADOR ENTRE MISTERIO DE LA SALVACIÓN Y VIDA
La celebración integra el misterio de la salvación en
una acción litúrgica de santificación y de culto para la vida del fiel, que
alimenta su vida cristiana. Se integra la vida cristiana en una acción
litúrgica a través de la cual el misterio se convierte en historia en el aquí y
ahora celebrativo. La participación cumple la función de fermento de las
actividades de los participantes. La Liturgia, por la cual se realiza la obra de nuestra Redención contribuye
a que los fieles expresen en su vida, y manifiesten a los demás, el misterio de
Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia. La liturgia robustece
las fuerzas para predicar a Cristo y presenta así la Iglesia, a los que están
fuera, como signo levantado en medio de las naciones, para que, bajo de él, se
congreguen en la unidad los hijos de Dios que están dispersos, hasta que haya
un solo rebaño y un solo pastor[1].
domingo, 2 de septiembre de 2012
LA PARTICIPACIÓN COMO EJERCICIO DEL SACERDOCIO CRISTIANO
Todos los fieles por participar del sacerdocio común,
en virtud del bautismo, pueden dar respuestas adecuadas a la intervención de
las personas divinas tomando parte en la celebración. El sacerdocio de los
bautizados tiene implicaciones litúrgicas, éste está en íntima relación con el
sacerdocio ministerial, sin confundirse con él, ya que ambos participan de la
misma fuente y síntesis del único sumo y eterno sacerdote, Jesucristo.
miércoles, 29 de agosto de 2012
LA PARTICIPACIÓN EN RELACIÓN DIRECTA CON LA CELEBRACIÓN
Existe una relación directa entre la participación y
la celebración, no solo en la
celebración sacramental, sino también en la no sacramental, como la
liturgia de las horas. En las celebraciones están implicados el ministro o los
ministros (que celebran o concelebran), los sujetos (bautizados, confirmados,
penitentes), y todos los participantes, en formas diversas. Todos de algún modo
intervienen por medio de oraciones, respuestas, cantos, gestos, ritos, etc.
lunes, 27 de agosto de 2012
PARTICIPACIÓN: CONOCIMIENTO, ACCIÓN Y EMOTIVIDAD
Todo el contenido de la Sacrosanctum Concilium está dirigido a hacer explicito el concepto
de participación activa en la liturgia. La constitución conciliar usa en 16
números el término participación, acompañándola con diversos adjetivos que
especifican su significado (11, 14, 17, 19, 21, 27, 30, 31, 41, 48, 50, 55, 79,
114, 121, 124). Los adjetivos que se utiliza más frecuente, con participación,
son “activa” (5 veces), Consciente (4 veces), fructuosa, plena, comunitaria,
pía, fácil. Todos estos adjetivos involucran las tres dimensiones de la persona
humana: acción (voluntad), conocimiento (inteligencia) y emotividad (pía,
fructuosa, plena).
sábado, 25 de agosto de 2012
SIGNIFICADO DE PARTICIPACIÓN EN LA SACROSANCTUM CONCILIUM
La Sacrosanctum
Concilium en continuidad con la Mediator Dei profundiza y clarifica el
concepto de participación. La Iglesia desea ardientemente que la participación
plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas llegue a todos los
fieles, ya que está es una exigencia de la naturaleza misma de la liturgia. La
liturgia es la fuente primaria y necesaria de donde los fieles beben el
espíritu verdaderamente cristiano. La participación activa es un derecho y
obligación de todo el pueblo cristiano, en virtud del bautismo, linaje
escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido[1].
jueves, 23 de agosto de 2012
PARTICIPACIÓN ACTIVA - Contenidos de la Sacrosanctum Concilium
La Constitución Sacrosanctum
Concilium fue el primer documento aprobado por los padres conciliares. Es
fruto de un concilio que advierte la necesidad de la Iglesia de fortalecer su
fe, que siente la urgente necesidad de dar una mayor eficacia a su sana
vitalidad y de promover la santificación de sus miembros, la difusión de la
verdad revelada y la consolidación de sus estructuras[1]. Dentro
del amplio horizonte de renovación del Pueblo de Dios tiene especial
importancia la vida litúrgica. La Constitución buscará fomentar la vida
litúrgica, en una línea de continuidad con la Tradición viva de la Iglesia, a
fin de que todos sus hijos puedan participar de ella con mayor provecho
espiritual.
martes, 21 de agosto de 2012
EL ORIGEN HISTÓRICO DE LA EXPRESIÓN “actuosa participatio”
El adjetivo “activa” es usado por primer para vez por
el Magisterio en el motu proprio Tra le
sollecitudini (1903), de Pio X. Para el Papa la liturgia es el lugar
privilegiado donde florece y se mantiene el espíritu cristiano. La
participación activa a los sagrados misterios y a la oración solemne de la
Iglesia es la fuente donde los files beben y se alimentan de este espíritu
cristiano[1].Pio X
no se limitó a la enunciación del principio, sino que lo llevó a la práctica
promoviendo la comunión frecuente, la participación de los niños a la
eucaristía y permitió al acceso al rezo de la liturgia de las horas a los
laicos, reduciendo el número de los salmos.domingo, 19 de agosto de 2012
EL CONCEPTO PARTICIPACIÓN
El concepto “participación” es introducido en el
vocabulario litúrgico en el siglo pasado, promovido por el Magisterio y por el
movimiento litúrgico. Participación deriva del latín (participatio = partem capere:
tomar parte), se usa como sinónimo de adhesión y de intervención. Su uso en la
liturgia deriva de diversos usos profanos. Es usado en el vocabulario político,
económico, social y en el lenguaje cotidiano, indicando no sólo la
participación en algo, sino también la invitación a participar. En este último
caso la participación significa una adhesión solidaria. Participación
significa, en general, el hecho de tener relación con, tener en común con,
estar en comunión; que equivaldría a relación, comunicación, semejanza, conjunción, etc[1].
viernes, 17 de agosto de 2012
LA PARTICIPACIÓN ACTIVA
La
renovación litúrgica concretada por el Concilio Vaticano II es el resultado de
un largo proceso de reflexión del Magisterio y de la teología por medio del
movimiento litúrgico. El estudio atento de los diversos períodos
histórico-litúrgico-pastorales demuestra que en el cristianismo siempre ha
existido la preocupación y el esfuerzo por lograr que las diversas generaciones
de fieles logren una mayor y más íntima participación de la acción litúrgica.
Son diversas y variadas las formas como la Iglesia busco adaptarse a las
diversas condiciones de los creyentes y a las múltiples estructuras eclesiales,
buscando que se logre este doble movimiento propio de la celebración: llevar la
liturgia a los fieles y los fieles a la liturgia; y tratando de conseguir una
comprensión lo más profunda posible de los textos y de los ritos, para que la
participación en la celebración sea espiritualmente fructífera, plena y
completa.
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