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martes, 23 de octubre de 2012

CREDO. Cuál ? Cómo?


En relación a la oración del Credo que se realiza durante la celebración eucarística, la Iglesia nos recomienda, por medio de la instrucción Redemptionis Sacramentum de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos que no es permitido que los sacerdotes, o diáconos, o bien fieles laicos, cambian y varían a su propio arbitrio, aquí o allí, los textos de la sagrada Liturgia que ellos pronuncian. Cuando hacen esto, convierten en inestable la celebración de la sagrada Liturgia y no raramente adulteran el sentido auténtico de la Liturgia. En la santa Misa y en otras celebraciones de la sagrada Liturgia no se admita un «Credo» o Profesión de fe que no se encuentre en los libros litúrgicos debidamente aprobados. Porque el contenido del Credo no se puede cambiar, porque es la profesión de fe eclesial.

Cuando se cantan las partes fijas de la Misa (Credo, Gloria, Santo…) se deben respetar los contenidos de los textos, aunque exista un espacio para la variedad y la creatividad. Se debe preferir siempre aquellos cantos, que mantienen el texto del Misal Romano. Por lo general, en la búsqueda de hacer más accesible la liturgia a los fieles, se empobrece el mensaje contenido en los textos litúrgicos, que han alimentado la espiritualidad cristiana de tantas generaciones.

miércoles, 25 de enero de 2012

LA LITURGIA SE ENRIQUECE CON LOS CANTOS Y ORACIONES ABORÍGENES EN UNA IGLESIA A LAS AFUERAS DE SYDNEY

Sydney (Agencia Fides) - La Iglesia australiana tiene el deseo de acercarse a las comunidades aborígenes y por esto promueve la inclusión en las liturgias de canciones y oraciones tradicionales aborígenes: como informan a la Agencia Fides los fieles de la Arquidiócesis de Sydney, después de años en los que la participación de los aborígenes católicos a la vida de fe de la comunidad estaba en decadencia, la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en las afueras de Sydney, iniciará una serie de reuniones y celebraciones dedicadas a los fieles indígenas, con el objetivo de atraerlos a vivir y celebrar la liturgia con la continuidad. De hecho, en el territorio de la iglesia hay muchas familias aborigenes católicas, y es por este motivo la iniciativa pastoral. La iglesia, fundada en 1872, propondrá una reunión mensual de oración que incluirá himnos y oraciones escritas por los aborígenes, junto con algunos ritos de su cultura indígena. Estas liturgias se unen a la habitual misa mensual dedicada a los aborígenes, que se celebra en la Iglesia de la Reconciliación, en el centro de la ciudad de Sydney, donde también se celebran bautizos, comuniones y confirmaciones en la lengua indígena. Según los datos proporcionados a la Agencia Fides por la Iglesia local, en la Arquidiócesis de Sydney los católicos indígenas son unos 4.300, del total de 634.000 católicos. (PA) (Agencia Fides 19/01/2012)

domingo, 27 de noviembre de 2011

LA MUSICA NELLA LITURGIA

          Se ‘ritornasse’ S. Agostino ed entrasse in una delle nostre chiese per partecipare alla Messa domenicale, quali canti - e come eseguiti - sentirebbe? Chissà se ne rimarrebbe commosso, così da ripetere le parole che leggiamo nelle sue Confessioni: «Mi ricordo le lagrime che versai ascoltando i canti della tua Chiesa al principio della mia conversione, e osservo che anche adesso sono commosso non dal canto ma dalle cose che si cantano, quando sono cantate con voce chiara e adattissima modulazione: riconosco di nuovo la grande utilità del canto ecclesiastico» ((X 33).

lunes, 20 de junio de 2011

CANTORAL LITURGICO

Se pone a disposicion de los miembros de esta red, la Tercera Edicion (revision 1994) del Cantoral Liturgico Nacional de España. En las ediciones mas nuevas, no encontraremos algunos cantos que si se encuentran aqui, debido a la dinamica actualizacion de los textos y exhaustivas revisiones que en esta obra se realizan.

LOS CANTOS DEL ORDINARIO DE LA MISA -EL AGNUS DEI

Historia del “Cordero de Dios ”El Papa Sergio (687 – 701) quiso que el rito de la fracción del pan fuera acompañado con algún canto por parte del pueblo, y estableció el canto del Agnus Dei.

“Cordero de dios que quitas el pecado del mundo” inspirado en las palabras del Bautista al saludar al redentor, y con acentos de gloria y alabanza tomados del Apocalipsis.
Al principio fue un canto litánico que se repetía mientras durase el rito al que acompañaba.
En el siglo XI se limitó a tres el número de invocaciones.

domingo, 1 de mayo de 2011

MÚSICA, DON DE DIOS

Entre los muchos y grandes dones naturales con que Dios, en quien se halla la armonía de la perfecta concordia y la suma coherencia, ha enriquecido al hombre creado a su imagen y semejanza, se debe contar la música, la cual, como las demás artes liberales, se refiere al gozo espiritual y al descanso del alma. De ella dijo con razón San Agustín: La música, es decir, la ciencia y el arte de modular rectamente, para recuerdo de cosas grandes, ha sido concedida también por la liberalidad de Dios a los mortales dotados de alma racional.

viernes, 28 de enero de 2011

LOS LIBROS DE CANTO

El "cantatorium."
El primero de los libros de canto, por su importancia musical y por su dignidad litúrgica, es el cantatorium (Líber gradalis, Gradúale). Contenía los cantos del Psalmus responsorius y del Alleluia, que el solista (cantor) ejecutaba sobre la primera plana de la escala (gradus) del ambón después de las lecturas, y a la que respondía con una frase-estribillo el pueblo o la schola cantorum.
Un libro de esta clase debió de ser usado desde la más remota antigvedad cristiana, porque el canto del salmo responsorial se remonta a la misma liturgia apostólica. Naturalmente, al principio no debía existir una notación musical propiamente dicha; pero ciertamente desde mucho tiempo atrás, además del texto litúrgico, se tuvieron indicaciones escritas que servían de guía al cantor.

CANTO Y MÚSICA EN LA LITURGIA

Si todas las bellas artes fueron en todo tiempo puestas por el hombre al servicio del culto, de una manera especial ha sido siempre la música elemento inseparable del mismo. En cualquier época y entre cualquiera clase de gentes, hasta las menos civilizadas, toda vez que se ha organizado un culto público, la música tuvo allí su papel, más o menos importante según el mayor o menor desarrollo de la organización litúrgica. El canto, es decir, la palabra con atuendo musical, lo ha considerado siempre el ser humano como la manifestación más solemne del sentimiento religioso, la expresión más sublime de la alabanza, de la súplica y de la acción de acción de gracias.

LOS ORÍGENES DEL CANTO LITÚRGICO

Es de todos conocido cómo, desde los tiempos apostólicos, el canto de los salmos de David, de los himnos y cánticos inspirados, fue un elemento ordinario de las primitivas sinaxis litúrgicas. En este punto no hay lugar a duda. La incertidumbre empieza en cuanto se quiere determinar el modo como entonces se cantaba o, en otras palabras, el género de música que debían modular los primeros cantores cristianos.
Para llegar, si cabe, a algún resultado concreto en esta materia, es preciso no olvidar que el cristianismo había nacido y crecido en un ambiente judaico y que, al separarse de éste y salir de Palestina, entró en contacto con la civilización greco-romana. Ahora bien: el arte helénico y el culto judío sobre todo poseían sus propias formas musicales, a cuya influencia no podía substraerse de ninguna manera el nuevo culto cristiano.

LAS FORMAS ORIGINALES DEL CANTO LITÚRGICO

En la antigua liturgia cristiana, el libro de los Salmos fue, como lo había sido entre los hebreos, la norma, el códice oficial y la base del canto litúrgico. Durante los ágapes, las vigilias, las sinaxís estacionales, ciertamente que se cantaban también composiciones de origen privado; pero el canto oficial de la misa, el único propiamente tal que entonces existía, no conocía otro texto fuera del Salterio.

martes, 25 de enero de 2011

LA MÚSICA SAGRADA



Dignidad de la música sagrada

La tradición musical de la Iglesia universal constituye un tesoro de valor inestimable, que sobresale entre las demás expresiones artísticas, principalmente porque el canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la Liturgia solemne.

En efecto, el canto sagrado ha sido ensalzado tanto por la Sagrada Escritura, como por los Santos Padres, los Romanos Pontífices, los cuales, en los últimos tiempos, empezando por San Pío X, han expuesto con mayor precisión la función ministerial de la música sacra en el servicio divino.

martes, 4 de enero de 2011

CÓMO CANTAR GREGORIANO

Además de unas leves nociones de solfeo, junto con una voz "moderadamente" armoniosa,son diez las reglas básicas para una perfecta interpretación del Canto Gregoriano. A saber:
1. Actitud interior. El Canto Gregoriano es una oración cantada. Por ello, una interpretación creíble exige una actitud espiritual básica que se adapte a los textos y a su contenido (es necesario conocer algo de latín y gozar de una gran paz espiritual).

jueves, 23 de diciembre de 2010

LITURGIA E MUSICA SACRA

Premessa

Tra la liturgia e la musica sin dagli inizi c’è stato un rapporto fraterno. Quando l’uomo loda Dio, la sola parola è insufficiente. La parola rivolta a Dio trascende i limiti del linguaggio umano. Per questo moti­vo tale parola in ogni tempo, proprio in forza della sua natura, ha invo­cato in aiuto la musica, il cantare e la voce del creato nel suono degli strumenti. Infatti, alla lode di Dio non partecipa soltanto l’uomo. La.li­turgia quale servizio di Dio è l’inserirsi in ciò di cui parlano tutte le cose.
Per quanto la liturgia e la musica in forza della loro natura siano strettamente congiunte tra di loro, la loro relazione è sempre stata dif­ficile, soprattutto nei momenti nodali di transizione nella storia e nella cultura. Non v’è perciò da meravigliarsi, che anche oggi sia di nuovo po­sto in discussione il problema di una forma adeguata della musica nel­la celebrazione liturgica. Nelle dispute del Concilio e subito dopo pare­va che si trattasse semplicemente della divergenza tra persone dedite alla prassi pastorale da un lato e musicisti di chiesa dall’altro lato. Que­sti ultimi non volevano lasciarsi coartare da una formalità puramente pastorale, mentre si sforzavano di affermare la dignità intrinseca della musica quale misura di un proprio valore pastorale e liturgico. Si aveva pertanto l’impressione che il conflitto per la massima parte riguardasse unicamente l’ambito dell’uso della musica. Nel frattempo, tuttavia, la spaccatura si fa più profonda.
La seconda ondata della riforma liturgica spinge il problema sino a raggiungere i suoi fondamenti. Si tratta ora della natura dell’azione liturgica in quanto tale, delle sue basi  antropologiche e teologiche. Il conflitto che investe la musica sacra è sintomatico e scopre un proble­ma più profondo, e cioè: che cosa sia la liturgia.