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sábado, 28 de septiembre de 2013

CRITERIOS GENERALES SOBRE LOS ESTIPENDIOS QUE IL SACERDOTE RECIBE PARA LA CELEBRACIÓN DE LAS MISAS




Es costumbre vigente en la Iglesia que los fieles, impulsados por su sentido religioso y eclesial, quieran dar su aportación personal para una participación más activa en la celebración eucarística, contribuyendo así a las necesidades de la Iglesia y, sobre todo, al sustento de sus ministros (pablo VI, Motu proprio Firma in traditione).
En cuanto a los estipendios que el sacerdote puede recibir y aplicar, el derecho eclesial establece cuanto sigue:

miércoles, 25 de septiembre de 2013

MISSA TRICENARII GREGORIANI



Según una tradición piadosa de la Iglesia que se remonta por lo menos hasta el tiempo del Papa Gregorio Magno, la Missa Tricenarii Gregoriani, o sea, una serie gregoriana o misa gregoriana, consiste en treinta misas celebradas en días consecutivos por el eterno descanso del alma de un fiel difunto. Característica de esta devoción es que las 30 misas sean celebradas en días inmediatamente consecutivos. Sin embargo, en la declaración de la sagrada Congregación para el Culto del 24 de febrero de 1967, se declara: “Si la serie se interrumpe por un impedimento imprevisto (v.gr., una enfermedad) o por otra causa razonable (v.gr., la celebración de una misa fúnebre o de un matrimonio), los frutos de sufragio, que hasta ahora la práctica de la Igleisa y la piedad de los fieles han atribuido a esta serie, se mantiene por disposición de la Iglesia, quedando firme la obligación del sacerdote de completar cuanto antes la celebración de las terinta misas”. Comúnmente, un mismo sacerdote celebra las 30 misas. Sin embargo, esto no es necesario para la validez de la serie gregoriana siempre que las 30 misas se celebren en días consecutivos.

lunes, 23 de septiembre de 2013

LAS INTENCIONES DE MISAS Y LOS ESTIPENDIOS



La celebración eucarística es la actualización del sacrificio redentor de Cristo. En ella y a través de ella se hace presente y se aplica el fruto de la pasión salvadora de Cristo en la cruz. 
Es por ello que en cada misa la Iglesia entera, y cada uno de los fieles, se une a Cristo para interceder por los hombres. La vida de todos los cristianos, su alabanza, su sufrimiento, su oración y su trabajo se unen a los de Cristo y adquieren así un valor nuevo. El sacrificio de Cristo presente sobre el altar da a todas las generaciones de cristianos la posibilidad de ofrecerse juntamente con Jesucristo. 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

LA ANAFORA


La Palabra anáfora tiene un doble significado: anuncio, notificar a una personalidad: y el significado de oferta elevada en favor de la comunidad. Es un término usado tanto por paganos como por cristianos, pero los cristianos exaltan el ofrecimiento del sacrificio de culto (Hebreos 13,15; 1Pedro 2,5).
Anáfora es la acción del ofrecimiento eucarístico; es el formulario empleado en la acción eucarística; es la materia ofrecida en el eucaristía; es el velo litúrgico que cubre las especies eucarísticas. De estas cuatro acepciones la más usada en el lenguaje litúrgico es la prese sacerdotal eucarística.
Las liturgias celebradas en una lengua diferente al greco no la han traducido conservando el vocablo original.
La Iglesia siro-occidental llama así la parte de la eucaristía que va del beso de paz hasta la comunión.
Históricamente surge como sustantivo de eucaristía, fracción del pan y profundiza la idea del ofrecimiento como sacrificio. En el verbo ana-phero la teología eucarística subraya la idea de elevación-ascensión.

lunes, 12 de noviembre de 2012

LA CONCELEBRACIÓN EUCARÍSTICA. DEL SÍMBOLO A LA REALIDAD

“Jesús se llevó con él a Pedro, a Santiago y a Juan, y los condujo, a ellos solos aparte, a un monte alto y se transfiguró ante ellos. Sus vestidos se volvieron deslumbrantes y muy blancos; tanto, que ningún batanero en la tierra puede dejarlos así de blancos. Y se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. Pedro, tomando la palabra, le dice a Jesús: -Maestro, qué bien estamos aquí; hagamos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías” (Mc 9, 2-5).

sábado, 10 de noviembre de 2012

LAS ACLAMACIONES EN LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA



En la antigüedad las aclamaciones eran los gritos con los cuales las personas, generalmente reunidas en asamblea, manifestaban su aprobación por una cosa o por alguien. En la antigua Roma se llamaba aclamación la ceremonia decretada al general vencedor, y después, la elección del emperador por parte de las tropas, a vivo voz y sin recurso al voto. Este uso permaneció hasta hace poco tiempo, también como forma de elección del Romano Pontífice.


jueves, 8 de noviembre de 2012

LITURGIA: LA BENDICIÓN




La bendición es, en el Antiguo Testamento, una confesión pública de la potencia de Dios y el favor concedido por Dios al hombre. Las cosas, los campos y las propiedades, son bendecidas para que sean un bien para el hombre. La fuente de toda bendición es Dios, aunque el hombre pueda también bendecir. En Cristo “hemos sido bendecidos con toda clase de bendiciones espirituales” (Efesios 1,3) y la Iglesia ha recibido la facultad de bendecir. Por medio de la bendición se consagra a Dios todo aquello que poseemos y hacemos.

martes, 6 de noviembre de 2012

MESSA DEL RINGRAZIAMENTO


 RITO DE INTRODUZIONE

Nel nome del Padre e del Figlio e dello Spirito Santo.
R. Amen.

SALUDO DEL SACERDOTE

Il Signore, che guida i nostri cuori nell’amore e nella pazienza di Cristo, sia con tutti voi.
R. E con il tuo spirito

ATTO PENITENZIAL

Il Signore ha detto: «Chi di voi è senza peccato, scagli la prima pietra». Riconosciamoci tutti peccatori e perdoniamoci a vicenda dal profondo del cuore.

Si fa una breve pausa di silenzio; poi il sacerdote dice le seguenti invocazioni:

Signore, che non sei venuto a condannare, ma a perdonare, abbi pietà di noi.
R. Signore pietà

Cristo, che fai festa per ogni peccatore pentito, abbi pietà di noi.
R. Cristo pietà

Signore, che perdoni molto a chi molto ama, abbi pietà di noi.
R. Signore pietà

Dio omnipotente abbia misericordia di noi, perdoni i nostri peccati e ci conduca alla vita eterna.
R. Amen


martes, 1 de mayo de 2012

PARA UNA CELEBRACIÓN AUTÉNTICA DE LA PLEGARIA EUCARÍSTICA

Todas las consideraciones hechas en precedencia conducen ya a subrayar diversos elementos importantes que deben entrar a formar parte de una preocupación pastoral, para que la celebración de la plegaria eucarística sea lo más verdadera posible. Nos parece, sin embargo, que subrayar algunos aspectos de carácter conclusivo puede completar mejor nuestro discurso.
Pensamos, ante todo, en la dimensión propiamente catequética: un momento central como el de la participación en la eucaristía requerirá la constante preocupación de introducir a aquellos que participan en ella en la comprensión y la vivencia de lo que celebran. Bajo este aspecto, la comprensión vital de la plegaria eucarística —su sentido global, el significado de su estructura y de los elementos particulares que la componen, su inspiración de fondo— se revela como un aspecto prioritario de la acción pastoral. No es inútil recordar a propósito cómo la notable abundancia de textos de plegarias eucarísticas para el uso litúrgico permite una catequesis muy amplia y articulada; quien sepa valorar inteligentemente la peculiaridad de cada una de las anáforas tendrá un amplio abanico de perspectivas y de subrayados para introducir en la comprensión inteligente de aquello que la iglesia trata de hacer cuando invita a participar en la celebración de la cena del Señor.

lunes, 30 de abril de 2012

LA APORTACIÓN DE CARÁCTER TEOLÓGICO – LA PLEGARIA EUCARÍSTICA


Si el estudio de la plegaria eucarística hace acercarse directamente a los textos —los antiguos y los nuevos—, se hace consecuente la exigencia de desarrollar la dimensión propiamente teológica; en cada ocasión de hecho la anáfora nos hace encontrar la riqueza de doctrina con la que la iglesia entiende y celebra el memorial eucarístico.
Al decir esto, ya subrayamos un hecho: que el lugar primario en el que encontrar la teología eucarística expresada por la iglesia será el sitio en  el que ella hace memoria de la pascua, es decir, la liturgia concretamente celebrada. Ello no significa, en modo alguno, reconocer menor importancia a otros lugares propiamente teológicos; sólo quiere subrayar el peculiar papel de tradición que es propio de la liturgia de la iglesia.

domingo, 29 de abril de 2012

EL FENÓMENO DE LAS PLEGARIAS EUCARÍSTICAS "LIBRES": SIGNIFICADO Y PERSPECTIVAS

Una consideración específica del fenómeno de la proliferación de plegarias eucarísticas, incluso sin pretensiones de ser completos, sino con la intención de captar los más significativos indicios de tendencia que en tal fenómeno se van manifestando, no se justifica en una lógica de simple documentación; al afrontar el tema, ni siquiera queremos atribuir demasiada importancia a un capítulo que la valoración más serena no puede calificar ni de central ni de prioritario. Si juzgamos tal fenómeno merecedor de profundización, es porque en él se han ido manifestando consideraciones de carácter fundamental que tocan de cerca algunas de las componentes más discutidas a nivel de estudio.

sábado, 28 de abril de 2012

LOS DESARROLLOS POSTERIORES AL CONCILIO DE LA PLEGARIA EUCARÍSTICA


Con la publicación de las tres nuevas anáforas no se agota el camino de la reforma posconciliar a este respecto: a nivel de debate y de textos hay que registrar ulteriores pasos.
La autorizada carta circular Eucharistiae participationem, de 1973, tiene ciertamente una intención de carácter disciplinar: después del atento estudio del fenómeno de la proliferación de las plegarias eucarísticas, la sede Apostólica considera oportuno reservarse el derecho de decidir en lo que se refiere a un capítulo tan importante de la praxis litúrgica. En realidad, el documento añade a esta precisión, expresada de un modo muy neto, la invitación a valorar los espacios ya consentidos para un trabajo creativo, y manifiesta la propia disponibilidad a tomar en consideración ocasionales peticiones formuladas por las conferencias episcopales "para la eventual composición e introducción en el uso litúrgico, en circunstancias particulares, de una nueva oración eucarística..." (n. 6). No parecería, por tanto, ausente del texto la preocupación de crear las condiciones para un ulterior paso de reforma, prevista ya como probable.

viernes, 27 de abril de 2012

LOS TRES NUEVOS TEXTOS DE LA PLEGARIA EUCARÍSTICA DE LA REFORMA DEL VATICANO II

Debiéndonos limitar a aspectos de carácter sintético, preferimos caracterizar bajo la perspectiva temática la aportación realizada por los tres nuevos textos, que entraron en el uso litúrgico a partir de 1968 ".
El primero de ellos (plegaria II) asume como su fuente directa la anáfora de la Traditio apostólica de Hipólito". El texto antiguo ha sido modificado y repensado de tal modo que ahora la plegaria aparece como una creación nueva. Entre las integraciones, la más notable es la de la epíclesis de consagración ("... santifica estos dones con la efusión de tu Espíritu"). Es inmediatamente evidente la connotación cristológica de la plegaria: la celebración eucarística no es memoria de uno de tantos acontecimientos de la historia de la salvación ni de uno de los múltiples misterios de Cristo, sino de la pascua, que es el centro recapitulador de tal historia/acontecimiento. Encontramos en la plegaria un doble nivel de referencia a Cristo: el primero va en el sentido de que la entera historia salutis se compendia en él; el segundo ve en el acontecimiento pascual de Cristo la síntesis de toda su vida (prefacio). Bajo esta perspectiva, resulta bien evidenciadala relación entre la pascua y el memorial, que el Maestro ha querido que fuera repetido en su memoria (consagración). El evento definitivo de la pascua constituye a la iglesia, pueblo que vive en el tiempo de la nueva alianza: la eucaristía, en cuanto actualiza la eficacia salvífica del sacrificio con el que Cristo ha vuelto a adquirir para el Padre el "pueblo santo", edifica también hoy en el Espíritu a la iglesia (después de la consagración).

jueves, 26 de abril de 2012

LA REFORMA DEL VATICANO II Y LA PLEGARIA EUCARÍSTICA - LOS CRITERIOS DE TRABAJO

Si a lo largo de los trabajos del concilio no se registran hechos particularmente relevantes a propósito de la plegaria eucarística (la orientación prevalente ha sido la de no considerar el canon entre "las partes de la misa" para las que se pueda prever el uso de la lengua vernácula: cf SC 54), los años inmediatamente siguientes ven abrirse un debate muy vivo y el comienzo de una serie de opciones de reforma de notable amplitud.
Precisamente para poder captar todas las dimensiones del problema, nos mantenemos atentos al sucederse de las diversas etapas con las que la intervención de los organismos oficiales encargados de la reforma se ha ido poco a poco manifestando.

miércoles, 25 de abril de 2012

LA PLEGARIA EUCARÍSTICA Y LAS DIVERSAS TRADICIONES LITÚRGICAS

Los textos de plegarias eucarísticas atestiguados por las diversas tradiciones litúrgicas de Oriente y Occidente constituyen un campo de investigación tan vasto, que nos vemos obligados a limitar los acentos a algunas líneas esenciales.
Por lo que se refiere a Oriente, el análisis de los textos sugiere a los estudiosos el agrupar los textos en  torno a algunos ámbitos que resultan capaces de tipificar la riquísima producción al respecto: el tipo alejandrino, el antioqueno, el siriooriental; para Occidente se imponen las referencias a las cuatro grandes tradiciones: romana, ambrosiana, galicana e hispánica. Hay que notar que esta clasificación de carácter general no surge sólo de las consideraciones que ponen de relieve, dentro de las tradiciones de Oriente y de Occidente, una diversidad de estructura en el modo de componer entre sí los elementos de la anáfora; resultan todavía más decisivos los aspectos relevantes que connotan la especificidad de la inspiración temática propia de cada una de las tradiciones arriba indicadas. Bajo esta perspectiva debe decirse que la pluralidad de plegarias eucarísticas presentes en la tradición litúrgica revela las peculiaridades teológicas y espirituales de las "familias litúrgicas" a través de las cuales ella se ha ido expresando. Aunque no podemos aquí pretender ser completos, puede ser útil aludir a la riqueza y variedad de conclusiones a que conduciría un análisis comparado de plegarias eucarísticas de la misma época, pero provenientes de tradiciones litúrgicas diversas.

martes, 24 de abril de 2012

RELACIONES DE LA PLEGARIA EUCARÍSTICA CON LA TRADICIÓN JUDÍA

Es común entre los estudiosos la convicción de que, en el origen de una comprensión totalmente renovada del tema de la plegaria eucarística, está la tesis que identifica en la tradición judía el contexto en el que situar la búsqueda de la génesis de la  anáfora cristiana. Si en un primer momento la indagación tiende a precisar esta relación prevalentemente en términos de dependencia literaria de la plegaria eucarística respecto de la Oración de bendición que caracteriza de un modo totalmente singular la entera tradición hebrea', las aportaciones sucesivas nos dirigen a un lugar muy diverso: el acento se pone sobre todo en la continuidad de inspiración y de temas de las dos tradiciones, continuidad que se hace posible en particular por la constante referencia de ambas a la palabra4; además, el remitir a la liturgia judía no se queda en algo genérico, sino que se precisa hasta el punto de individuar más en concreto cuales de las plegarias hebreas se configuran como probable fuente de la plegaria eucarística.

lunes, 23 de abril de 2012

PLEGARIA EUCARÍSTICA

Un problema actual
Quien sigue la literatura litúrgica de estos años nota que al tema de la plegaria eucarística se le dedica un espacio mucho mayor que a otros capítulos de la liturgia. Las razones de este hecho no parece que se deban buscar sólo en la importancia del tema (es incontestable la centralidad de la eucaristía, y no hay por qué maravillarse de que, dentro de ella, adquiera un amplio espacio el estudio de la plegaria eucarística). Nuestro tema ha conocido una gran variedad de investigaciones, porque se ha revelado como un punto de alguna forma nuclear en el estudio teológico y en la problemática pastoral en campo litúrgico. En particular: para un historiador, el análisis del género literario de los textos más antiguos de plegarias eucarísticas y de sus contenidos obliga a valorar desde cerca la importancia de las relaciones de la liturgia cristiana con el judaismo y la peculiaridad de las diversas tradiciones litúrgicas de Oriente y Occidente. Un teólogo, por su parte, encuentra ahí mismo referencias de primera importancia en orden a la reconstrucción del significado que la iglesia ha atribuido y atribuye a la celebración eucarística, momento central y normativo de su camino a lo largo de la historia.

lunes, 26 de marzo de 2012

EL DOMINGO DE RAMOS, "DE PASSIONE DOMINI"


En este día, como dice el Missale Romanum, la iglesia conmemora a Cristo, el Señor, que entra en Jerusalén para llevar a cumplimiento su misterio pascual. En todas las misas se debe hacer memoria de esta entrada del Señor: con la procesión solemne (forma I); con la entrada solemne (forma II) antes de la misa principal; o bien con la entrada simple (forma III) antes de las otras misas.
La entrada solemne, aunque sin procesión, puede ser repetida antes de otras misas que tengan gran número de fieles.

domingo, 25 de marzo de 2012

EL JUEVES SANTO: CONCLUSIÓN DE LA CUARESMA

Antiguamente, en la mañana del jueves santo se celebraba el rito de la reconciliación de los penitentes que ya habían cumplido todo su camino penitencial siguiendo una rígida disciplina para los pecados graves, que les habían excluido de la participación  en la eucaristía. El miércoles de ceniza, el obispo les había impuesto el cilicio; después permanecían recluidos hasta el jueves santo, día en que eran absueltos para que participasen en la eucaristía de la noche de pascua. Hoy no existe ya esa antigua y rígida disciplina penitencial. Sin embargo, la comunidad cristiana está igualmente llamada, al final de la cuaresma, a celebrar el sacramento pascual de la reconciliación en las formas establecidas por el nuevo ritual de la penitencia, y según las necesidades de cada una de las comunidades.
De A. Bergamini
Nuevo Diccionario de Liturgia – Ediciones Paulinas

sábado, 24 de marzo de 2012

CUARESMA - LA MISA CRISMAL

El origen de la bendición de los santos óleos y del sagrado crisma es de ambiente romano, aunque el rito tenga huella galicana. Parece que hasta el final del s. VII, la bendición de los óleos se hacía durante la cuaresma, y no el jueves santo. El haberla fijado en este día no se debe al hecho de que el jueves santo sea el día de la institución de la eucaristía, sino sobre todo a una razón práctica: poder disponer de los santos óleos, sobre todo del óleo de los catecúmenos y del santo crisma, para la celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana durante la vigilia pascual. Sin embargo, no se debe olvidar que este motivo de utilidad no resta nada a la teología de los sacramentos, que los ve a todos unidos a la eucaristía.