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domingo, 27 de noviembre de 2011

PRESIEDERE L’ASSEMBLEA

          Sembra inutile dire che primo ‘esempio di preghiera’ nella liturgia è colui che la presiede: il celebrante. Dire ‘esenpio di preghiera’ è affermare pure ‘capacità di presidenza’. Ascoltiamo, innanzi tutto, due testimonianze. La prima è di Papa Benedetto XVI il quale, dialogando con i presbiteri romani, ha detto fra l’altro: «Celebrare l’Eucaristia vuol dire pregare. Celebriamo l’Eucaristia in modo giusto, se col nostro pensiero e col nostro essere entriamo nelle parole, che la Chiesa ci propone. In esse è presente la preghiera di tutte le generazioni, le quali ci prendono con sé sulla via verso il Signore. E come sacerdoti siamo nella celebrazione eucaristica coloro che, con la loro preghiera, fanno strada alla preghiera dei fedeli di oggi. Se noi siamo interiormente uniti alle parole della preghiera, se da esse ci lasciamo guidare e trasformare, allora anche i fedeli trovano l’accesso a quelle parole.

viernes, 28 de enero de 2011

LA CÁTEDRA

Se llama cathedra (de καθεδρα, sedes) la silla eminente reservada al obispo cuando preside la asamblea litúrgica.
En las reuniones primitivas podemos creer que la silla episcopal fuese una silla distinguida, de madera, móvil, según el tipo de las sillas curiles senatoriales, con respaldo más o menos alto, que se adornaba, cuando ocurría, con telas y cojines según la costumbre del tiempo. Así nos es descrita por Poncio la silla de San Cipriano, sedile ligneum sectum cubierto de lino. Puede servir de modelo la cátedra en la que se sentó San Hipólito Romano, grupo en mármol, que se remonta a la mital del siglo III. Sabemos que las cátedras usadas por los apóstoles y por los primeros obispos eran conservadas celosamente en las iglesias, y por una fácil deducción habían llegado a ser símbolo perenne de una autoridad y de un magisterio superior. Percurre ecclesias apostólicas — decía ya Tertuliano — apad quas ipsae avhuc cathedrae apostolorum sais locis praesident. En Roma, en efecto, la cátedra de San Pedro fue en seguida objeto de culto litúrgico dirigido a su suprema paternidad espiritual. Un objeto que desde final del siglo II se presenta frecuentemente en el arte cristiano es el Cristo sentado en la cátedra, como Maestro que enseña a los apóstoles, colocados alrededor de él; más aún, más tarde la sola cátedra, vacía o coronada por una cruz, se convierte en el símbolo de la divinidad.

miércoles, 12 de enero de 2011

SEDE


Sabemos muy bien que la reforma del Concilio Vaticano II abordó muchos aspectos de la liturgia, es por eso que vamos a intentar hacer una reflexión sobre algunos elementos que son los más representativos del espacio litúrgico, vamos a comenzar por la Sede, que junto con el Ambón y el Altar son los “tres polos magnéticos” de la celebración eucarística que nos revelan los tres grandes aspectos de Jesucristo -Pastor, Profeta, Sacerdote- y de la misión encomendada a la Iglesia: apacentar, enseñar y santificar al Pueblo de Dios.
Podemos decir que son tres espacios sacramentales con una fuerte referencia y significado a Cristo:
Sede: Cristo Pastor -Preside la celebración-
Ambón: Cristo Profeta -Palabra que nos habla-
Altar: Cristo Sacerdote -Sacramento que nos alimenta-
La Sede es hoy, lamentablemente uno de los espacios, y reafirmo la palabra espacio, no digo “silla”, más ignorados y descuidados de nuestras iglesias cristianas y, sin embargo, fue un elemento muy importante en los orígenes de la liturgia cristiana.

domingo, 26 de diciembre de 2010

LA SEDE

      La sede no es un asiento utilitario, sino el lugar permanente desde donde se preside la asamblea. Por lo tanto, es signo de Cristo, sumo y eterno sacerdote, que preside la asamblea; y es signo también de la jerarquía que actúa permanente en la comunidad, presidiéndola en nombre de Cristo. La Sede es única, de cara a la comunidad, con fácil comunicación, fija, visible para los fieles. No igualada con otros asientos, ya que la sede es única, porque uno es el presidente que actúa en nombre de Cristo, asumiendo en sí el sacerdocio de todos. Se debe buscar que esté cercana a los fieles y que no se interponga visualmente entre la comunidad y el tabernáculo.