viernes, 14 de septiembre de 2012

EL ANTIFONARIO

Es el libro que contiene los cantos de la misa, y está destinado al cantor, o al coro.



 
Los más antiguos antifonarios, que hay que emparentar con los gelasianos del siglo VIII, no tienen todavía notación musical. Se trata de seis códices, publicados en sinopsis porHesbertel primero de los cuales es sólo un cantatorium o graduale, porque contiene sólo los cantos interleccionales. Es el Cantatorio de Monza. Los demás no son italianos: Rheinau, Mont-Blandin, Compiégne, Corbie, Senlis. Son todos del siglo IX.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

EL LECCIONARIO

Al principio se leían directamente de la Biblia las lecturas para la celebración litúrgica, de modo más o menos continuo. Cuando se comenzó a escoger fragmentos para determinados días, éstos fueron marcados en el margen del texto sagrado. En un segundo momento se hizo, primero como apéndice del libro y luego como códice aparte, un elenco de perícopasdistribuidas para varios días. De ahí el término capitularia, porque hacían la lista de los capitula con la indicación del comienzo y del fin de cada fragmento (faltaba la actual división en capítulos y versículos).
Encontramos así leccionarios que contienen sólo los evangelios (llamados capitularía evangeliorum), o sólo las lecturas no evangélicas (llamados Comes, o Liber Comitis, o Liber commicus) o también ambos.

lunes, 10 de septiembre de 2012

EL SACRAMENTARIO


Es el libro del celebrante, obispo o presbí­tero, y contiene las fórmulas eucológicas para la eucaristía y los sacramentos.
El primero es el así llamado Sacramentario gelasiano antiguo. Se conserva únicamente en el cod. Vat. reg. lat. 316. Transcrito hacia el 750 en Chelles, cerca de París, fue publicado en 1680 por G. Tomas. La última edición de Mohlberg tiene como título Liber sacramentorum romanae ecclesiae ordinis anni circuli (RED 4, Roma 1960). El título gelasiano es impropio. Se debe al hecho de que se ha querido identificar este libro con las "Sacramentorum prae­fationes et orationes" que, según el Liber Pontificales (ed. Duchesne, París 1925, 1, 225), Gelasio compuso "cauto sermone".

sábado, 8 de septiembre de 2012

PARTICIPACIÓN ACTIVA - Conclusión


            Hemos visto que la participación activa es una exigencia de la misma naturaleza de la liturgia y esta resulta de la íntima unión entra la participación externa e interna, y el todo es orientado a la participación perfecta y completa que se actúa con la comunión sacramental. La constitución conciliar insiste en la participación activa como medio para la santificación de los hombres y el culto a Dios. Es decir, el objeto de la participación, aquello en lo que se participa es en la salvación del hombre y en la gloria que supone esto para Dios. Esta es la meta, el objetivo final. La formación, la catequesis litúrgica, los cantos, las respuestas, los gestos, posturas, etc. son los medios para unirse y dar culto a Dios. Las adaptaciones que se hicieron a la liturgia deben entenderse como un medio para alcanzar la meta de la participación en la celebración, no debe entenderse como su fin y objeto.


jueves, 6 de septiembre de 2012

EXIGENCIAS DE LA “PARTICIPACIÓN ACTIVA”


La participación es una exigencia de la naturaleza misma de la liturgia. Ésta consiste en estar presentes activamente en la acción mistérica de Cristo actuada en la celebración. La liturgia es el medio como se ejerce la obra de nuestra redención[1]. Cuando los files participan de la celebración están en situación de presencia en el acontecimiento histórico de la salvación y ejercen en Cristo, por Cristo y con Cristo siempre presente y siempre vivo, su sumo y único sacerdocio.


martes, 4 de septiembre de 2012

LA PARTICIPACIÓN ACTIVA COMO CATALIZADOR ENTRE MISTERIO DE LA SALVACIÓN Y VIDA


La celebración integra el misterio de la salvación en una acción litúrgica de santificación y de culto para la vida del fiel, que alimenta su vida cristiana. Se integra la vida cristiana en una acción litúrgica a través de la cual el misterio se convierte en historia en el aquí y ahora celebrativo. La participación cumple la función de fermento de las actividades de los participantes. La Liturgia, por la cual se realiza la obra de nuestra Redención contribuye a que los fieles expresen en su vida, y manifiesten a los demás, el misterio de Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia. La liturgia robustece las fuerzas para predicar a Cristo y presenta así la Iglesia, a los que están fuera, como signo levantado en medio de las naciones, para que, bajo de él, se congreguen en la unidad los hijos de Dios que están dispersos, hasta que haya un solo rebaño y un solo pastor[1].


domingo, 2 de septiembre de 2012

LA PARTICIPACIÓN COMO EJERCICIO DEL SACERDOCIO CRISTIANO


Todos los fieles por participar del sacerdocio común, en virtud del bautismo, pueden dar respuestas adecuadas a la intervención de las personas divinas tomando parte en la celebración. El sacerdocio de los bautizados tiene implicaciones litúrgicas, éste está en íntima relación con el sacerdocio ministerial, sin confundirse con él, ya que ambos participan de la misma fuente y síntesis del único sumo y eterno sacerdote, Jesucristo.