sábado, 8 de septiembre de 2012

PARTICIPACIÓN ACTIVA - Conclusión


            Hemos visto que la participación activa es una exigencia de la misma naturaleza de la liturgia y esta resulta de la íntima unión entra la participación externa e interna, y el todo es orientado a la participación perfecta y completa que se actúa con la comunión sacramental. La constitución conciliar insiste en la participación activa como medio para la santificación de los hombres y el culto a Dios. Es decir, el objeto de la participación, aquello en lo que se participa es en la salvación del hombre y en la gloria que supone esto para Dios. Esta es la meta, el objetivo final. La formación, la catequesis litúrgica, los cantos, las respuestas, los gestos, posturas, etc. son los medios para unirse y dar culto a Dios. Las adaptaciones que se hicieron a la liturgia deben entenderse como un medio para alcanzar la meta de la participación en la celebración, no debe entenderse como su fin y objeto.


jueves, 6 de septiembre de 2012

EXIGENCIAS DE LA “PARTICIPACIÓN ACTIVA”


La participación es una exigencia de la naturaleza misma de la liturgia. Ésta consiste en estar presentes activamente en la acción mistérica de Cristo actuada en la celebración. La liturgia es el medio como se ejerce la obra de nuestra redención[1]. Cuando los files participan de la celebración están en situación de presencia en el acontecimiento histórico de la salvación y ejercen en Cristo, por Cristo y con Cristo siempre presente y siempre vivo, su sumo y único sacerdocio.


martes, 4 de septiembre de 2012

LA PARTICIPACIÓN ACTIVA COMO CATALIZADOR ENTRE MISTERIO DE LA SALVACIÓN Y VIDA


La celebración integra el misterio de la salvación en una acción litúrgica de santificación y de culto para la vida del fiel, que alimenta su vida cristiana. Se integra la vida cristiana en una acción litúrgica a través de la cual el misterio se convierte en historia en el aquí y ahora celebrativo. La participación cumple la función de fermento de las actividades de los participantes. La Liturgia, por la cual se realiza la obra de nuestra Redención contribuye a que los fieles expresen en su vida, y manifiesten a los demás, el misterio de Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia. La liturgia robustece las fuerzas para predicar a Cristo y presenta así la Iglesia, a los que están fuera, como signo levantado en medio de las naciones, para que, bajo de él, se congreguen en la unidad los hijos de Dios que están dispersos, hasta que haya un solo rebaño y un solo pastor[1].


domingo, 2 de septiembre de 2012

LA PARTICIPACIÓN COMO EJERCICIO DEL SACERDOCIO CRISTIANO


Todos los fieles por participar del sacerdocio común, en virtud del bautismo, pueden dar respuestas adecuadas a la intervención de las personas divinas tomando parte en la celebración. El sacerdocio de los bautizados tiene implicaciones litúrgicas, éste está en íntima relación con el sacerdocio ministerial, sin confundirse con él, ya que ambos participan de la misma fuente y síntesis del único sumo y eterno sacerdote, Jesucristo.

miércoles, 29 de agosto de 2012

LA PARTICIPACIÓN EN RELACIÓN DIRECTA CON LA CELEBRACIÓN


Existe una relación directa entre la participación y la celebración, no solo en la  celebración sacramental, sino también en la no sacramental, como la liturgia de las horas. En las celebraciones están implicados el ministro o los ministros (que celebran o concelebran), los sujetos (bautizados, confirmados, penitentes), y todos los participantes, en formas diversas. Todos de algún modo intervienen por medio de oraciones, respuestas, cantos, gestos, ritos, etc.

lunes, 27 de agosto de 2012

PARTICIPACIÓN: CONOCIMIENTO, ACCIÓN Y EMOTIVIDAD


Todo el contenido de la Sacrosanctum Concilium está dirigido a hacer explicito el concepto de participación activa en la liturgia. La constitución conciliar usa en 16 números el término participación, acompañándola con diversos adjetivos que especifican su significado (11, 14, 17, 19, 21, 27, 30, 31, 41, 48, 50, 55, 79, 114, 121, 124). Los adjetivos que se utiliza más frecuente, con participación, son “activa” (5 veces), Consciente (4 veces), fructuosa, plena, comunitaria, pía, fácil. Todos estos adjetivos involucran las tres dimensiones de la persona humana: acción (voluntad), conocimiento (inteligencia) y emotividad (pía, fructuosa, plena).


sábado, 25 de agosto de 2012

SIGNIFICADO DE PARTICIPACIÓN EN LA SACROSANCTUM CONCILIUM


La Sacrosanctum Concilium en continuidad con la Mediator Dei profundiza y clarifica el concepto de participación. La Iglesia desea ardientemente que la participación plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas llegue a todos los fieles, ya que está es una exigencia de la naturaleza misma de la liturgia. La liturgia es la fuente primaria y necesaria de donde los fieles beben el espíritu verdaderamente cristiano. La participación activa es un derecho y obligación de todo el pueblo cristiano, en virtud del bautismo, linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido[1].