domingo, 2 de septiembre de 2012

LA PARTICIPACIÓN COMO EJERCICIO DEL SACERDOCIO CRISTIANO


Todos los fieles por participar del sacerdocio común, en virtud del bautismo, pueden dar respuestas adecuadas a la intervención de las personas divinas tomando parte en la celebración. El sacerdocio de los bautizados tiene implicaciones litúrgicas, éste está en íntima relación con el sacerdocio ministerial, sin confundirse con él, ya que ambos participan de la misma fuente y síntesis del único sumo y eterno sacerdote, Jesucristo.

miércoles, 29 de agosto de 2012

LA PARTICIPACIÓN EN RELACIÓN DIRECTA CON LA CELEBRACIÓN


Existe una relación directa entre la participación y la celebración, no solo en la  celebración sacramental, sino también en la no sacramental, como la liturgia de las horas. En las celebraciones están implicados el ministro o los ministros (que celebran o concelebran), los sujetos (bautizados, confirmados, penitentes), y todos los participantes, en formas diversas. Todos de algún modo intervienen por medio de oraciones, respuestas, cantos, gestos, ritos, etc.

lunes, 27 de agosto de 2012

PARTICIPACIÓN: CONOCIMIENTO, ACCIÓN Y EMOTIVIDAD


Todo el contenido de la Sacrosanctum Concilium está dirigido a hacer explicito el concepto de participación activa en la liturgia. La constitución conciliar usa en 16 números el término participación, acompañándola con diversos adjetivos que especifican su significado (11, 14, 17, 19, 21, 27, 30, 31, 41, 48, 50, 55, 79, 114, 121, 124). Los adjetivos que se utiliza más frecuente, con participación, son “activa” (5 veces), Consciente (4 veces), fructuosa, plena, comunitaria, pía, fácil. Todos estos adjetivos involucran las tres dimensiones de la persona humana: acción (voluntad), conocimiento (inteligencia) y emotividad (pía, fructuosa, plena).


sábado, 25 de agosto de 2012

SIGNIFICADO DE PARTICIPACIÓN EN LA SACROSANCTUM CONCILIUM


La Sacrosanctum Concilium en continuidad con la Mediator Dei profundiza y clarifica el concepto de participación. La Iglesia desea ardientemente que la participación plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas llegue a todos los fieles, ya que está es una exigencia de la naturaleza misma de la liturgia. La liturgia es la fuente primaria y necesaria de donde los fieles beben el espíritu verdaderamente cristiano. La participación activa es un derecho y obligación de todo el pueblo cristiano, en virtud del bautismo, linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido[1].

jueves, 23 de agosto de 2012

PARTICIPACIÓN ACTIVA - Contenidos de la Sacrosanctum Concilium


La Constitución Sacrosanctum Concilium fue el primer documento aprobado por los padres conciliares. Es fruto de un concilio que advierte la necesidad de la Iglesia de fortalecer su fe, que siente la urgente necesidad de dar una mayor eficacia a su sana vitalidad y de promover la santificación de sus miembros, la difusión de la verdad revelada y la consolidación de sus estructuras[1]. Dentro del amplio horizonte de renovación del Pueblo de Dios tiene especial importancia la vida litúrgica. La Constitución buscará fomentar la vida litúrgica, en una línea de continuidad con la Tradición viva de la Iglesia, a fin de que todos sus hijos puedan participar de ella con mayor provecho espiritual.

martes, 21 de agosto de 2012

EL ORIGEN HISTÓRICO DE LA EXPRESIÓN “actuosa participatio”


El adjetivo “activa” es usado por primer para vez por el Magisterio en el motu proprio Tra le sollecitudini (1903), de Pio X. Para el Papa la liturgia es el lugar privilegiado donde florece y se mantiene el espíritu cristiano. La participación activa a los sagrados misterios y a la oración solemne de la Iglesia es la fuente donde los files beben y se alimentan de este espíritu cristiano[1].Pio X no se limitó a la enunciación del principio, sino que lo llevó a la práctica promoviendo la comunión frecuente, la participación de los niños a la eucaristía y permitió al acceso al rezo de la liturgia de las horas a los laicos, reduciendo el número de los salmos.

domingo, 19 de agosto de 2012

EL CONCEPTO PARTICIPACIÓN


El concepto “participación” es introducido en el vocabulario litúrgico en el siglo pasado, promovido por el Magisterio y por el movimiento litúrgico. Participación deriva del latín (participatio = partem capere: tomar parte), se usa como sinónimo de adhesión y de intervención. Su uso en la liturgia deriva de diversos usos profanos. Es usado en el vocabulario político, económico, social y en el lenguaje cotidiano, indicando no sólo la participación en algo, sino también la invitación a participar. En este último caso la participación significa una adhesión solidaria. Participación significa, en general, el hecho de tener relación con, tener en común con, estar en comunión; que equivaldría a relación, comunicación,  semejanza, conjunción, etc[1].