
Las principales fases históricas (anteriores a la
reforma del Vat. II) del oficio romano respecto a su estructura son las
siguientes:
a) Ss. VII-X. El oficio de la Regla de
san Benito incluía ya el salterio semanal, pero todavía no la lectura anual
de la Escritura, atestiguada explícitamente en el Ordo XIV, de los ss.
VII-VIII, proveniente de monasterios romanos». La Regla habla también de
las lecturas patrísticas que hacen de comentario a las bíblicas (Reg. 9).
Entre el oficio de la Regla de san Benito y el antiguo oficio romano
había ciertamente muchas cosas en común, como se deduce en parte de la Regla
misma (Reg. 10) y de otros testimonios antiguos. Sin embargo, se
discute cuál de los dos ha servido de modelo al otro. De todos modos, es cierto
que el oficio romano de tipo monástico-eclesiástico de los ss. VII-VIII
comprendía el rezo semanal del salterio y la lectura anual de la biblia. La
distribución salmódica de este oficio, salvo algunas modificaciones para la
hora de prima, duró hasta san Pío X.





