jueves, 30 de diciembre de 2010

ECCLESIAM SUAM

EL "MANDATO" DE LA IGLESIA EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO

Habiendo Jesucristo fundado su Iglesia para que fuese al mismo tiempo madre amorosa de todos los hombres y dispensadora de salvación, se ve claramente por qué a lo largo de los siglos le han dado muestras de particular amor y le han dedicado especial solicitud todos los que se han interesado por la gloria de Dios y por la salvación eterna de los hombres; entre éstos, como es natural, brillaron los Vicarios del mismo Cristo en la tierra, un número inmenso de Obispos y de sacerdotes y un admirable escuadrón de cristianos santos.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

ICONOGRAFIA E LITURGIA

I. Introduzione
            In occasione della festa del Natale 2004, la Libreria Editrice Vaticana ci ha fatto dono della bella pubblicazione “Atti del Concilio Niceno secondo Ecumenico Settimo” in tre volumi. Mi congratulo vivamente con la Libreria Editrice Vaticana per l'importante pubblicazione che non solo favorisce la conoscenza storica e teologica degli atti di un Concilio ecumenico, ma concorre anche ad approfondire un aspetto del culto cristiano, quello relativo alle icone.
            Mi congratulo anche con il P. Piergiorgio M. Di Domenico, o.s.m., non solo per la traduzione degli Atti dal testo greco, ma anche per la interessante introduzione che prospetta con estremo rigore e grande chiarezza le complesse tematiche concernenti la venerazione delle icone.

martes, 28 de diciembre de 2010

LA MISA EN LATÍN

       1.      ¿Por qué razón en la Santa Misa se emplea el latín?

La Misa en latín con frecuencia se denomina “Misa Tridentina", en referencia al hecho de que fue codificada por San Pío V poco después del Concilio de Trento (1545-1563), de donde proviene el término “Tridentino.” Contrario a lo que algunas personas piensan, San Pío V no creó una nueva Misa, sino unificó toda la Liturgia existente: Ordenando y estructurándola bajo un “Ordo,” de tal manera; que toda la Liturgia de la Iglesia permaneciera sin mutación con el correr de los Siglos. Su Bula “Quo Primum Tempore” no solamente declaró que había que mantener la Misa permanentemente inalterable, sino también prohibió la introducción de nuevas Liturgias en la Misa. La Misa en Latín puede de hecho llamarse Misa de los Apóstoles, porque data del tiempo de Nuestro Señor y de los Apóstoles. Los pormenores de las primeras Liturgias se asemejan a la Misa en Latín en sus detalles esenciales.

AVES EN LA SIMBOLOGÍA CRISTIANA



Las aves siempre han inspirado la imaginación del hombre. Su vuelo hace pensar en la libertad y desprendimiento de las cosas terrenas. 

Paloma
Entre las aves que aparecen como símbolo en la Biblia, la mas antigua es la paloma. En el Antiguo Testamento aparece como símbolo de paz pues trajo a Noe un brote de olivo como signo de que el diluvio había terminado.  También representa el descanso (Cf. Salmo 53:7) y amor (Cf. Cantar  5:2)
En el Nuevo Testamento la paloma representa al Espíritu Santo, la Tercera Persona de la Santísima Trinidad  (Cf. Bautismo de Jesús, Lucas, 3:22).  Jesús menciona la paloma como símbolo de sencillez y amor: Cf. Mateo 10:16.  
En el arte de la Iglesia primitiva la paloma representaba a los Apóstoles por ser ellos instrumentos del Espíritu Santo y también a los fieles porque en el bautismo reciben los dones del Espíritu y entran en la nueva Arca que es la Iglesia. 

ALGUNOS SÍMBOLOS CRISTIANOS

           ABEJAS: Se creía que nacían sin necesidad de varón, por eso son símbolo de la inmaculada concepción.
ÁGUILA: Simboliza la Ascensión de Cristo. Se creía que podía mirar al Sol directamente sin cegarse y que arrojaba del nido a los polluelos que no podían hacerlo. Por eso era símbolo de los hombres que creían en Dios, los que no creían eran arrojados al abismo eterno. También simboliza la resurrección.
ANCLA: Salvación. A veces sirve para simular una cruz. Ancla y delfín: Cristo y la cruz.
ARPÍAS: Mitad mujer, mitad ave, con garras. Eran crueles, pestilentas y con un apetito insaciable. Se confunden con las sirenas.

LE CATACOMBE CRISTIANE


Origini delle catacombe.
Le catacombe nascono a Roma tra la fine del II e gli inizi del III secolo d.C., con il pontificato del papa Zefìrino (199-217) che affidò al diacono Callisto, il quale diverrà papa (217-222), il compito di sovrintendere al cimitero della Via Appia, dove saranno seppelliti i più importanti pontefici del III secolo. L’uso di seppellire i defunti in ambienti sotterranei era noto già agli etruschi, ai giudei e ai romani, ma con il cristianesimo nacquero dei sepolcreti ipogei molto più complessi ed ampi, per accogliere in un’unica necropoli tutta la comunità. Il termine antico per designare questi monumenti è coemeterium, che deriva dal greco e significa "dormitorio", sottolineando con ciò il fatto che per i cristiani la sepoltura non è altro che un momento provvisorio, in attesa della resurrezione finale. Il termine catacomba, esteso a tutti i cimiteri cristiani, definiva, in antico, soltanto il complesso di S. Sebastiano sulla Via Appia.

LA CORONA DE ADVIENTO


La corona o guirnalda de Adviento es el primer anuncio de Navidad.
La palabra ADVIENTO es de origen latín y quiere decir VENIDA. Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo. El tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de Navidad.
Una costumbre significativa y de gran ayuda para vivir este tiempo es La corona o guirnalda de Adviento, es el primer anuncio de Navidad.

EL ÁRBOL DE NAVIDAD

SU SIGNIFICADO Y ORIGEN CRISTIANO
“En las próximas semanas el árbol de Navidad será motivo de alegría […] Su forma en punta, su color verde y las luces de sus ramas son símbolos de vida. Además, nos remiten al misterio de la Nochebuena. Cristo, el Hijo de Dios, trae al mundo oscuro, frío y no redimido, al que viene a nacer, una nueva esperanza y un nuevo esplendor. Si el hombre se deja tocar e iluminar por el esplendor de la verdad viva que es Cristo, experimentará una paz interior en su corazón y será constructor de paz en una sociedad que tiene mucha nostalgia de reconciliación y redención”
(Benedicto XVI, Audiencia, 12 de diciembre de 2008)

EL SÍMBOLO DEL PEZ

            Son muchos los símbolos que desde los inicios del cristianismo se han utilizado para distinguir a sus miembros y que a lo largo de los tiempos han ido teniendo mayor o menor aceptación. Hoy día el símbolo por excelencia para el cristiano es la cruz, pero no siempre fue el más extendido.
Entre las primeras comunidades el símbolo del pez era muy aceptado y su significado era entendido por todos y, dado que su grafía es sencilla, incluso servía para darse a conocer y avivar la fe de sus miembros en el ambiente de persecución que existía sin más que unos simples trazos. Como anécdota cabe destacar que en alguna producción cinematográfica hay una secuencia que recoge la identificación entre dos cristianos perseguidos mediante el dibujo en la arena del pez.

EL ESPEJO

El espejo fue uno de los símbolos predilectos de los emblemistas. Juan de Borja le da el significado de conocimiento de sí mismo y de esplendor del Amor divino reflejando los rayos del sol. El espejo, como símbolo del alma devota en contemplación, aparece en una visión de Santa Teresa, que compara el alma en pecado mortal a un espejo ennegrecido y el hereje a un espejo roto.
El espejo que aparece en manos de los angelotes en algunas "Inmaculadas" no es sólo el Speculum Sapientiae de las letanías, sino este espejo de divino Amor, sin olvidar que el espejo es símbolo antiguo de Verdad, y que conviene admirablemente a María por haber concebido sin perder la virginidad, como el espejo refleja sin romperse la luz del sol.
Pero al mismo tiempo el espejo es emblema de desengaño. En ese aspecto se emplea en las vanitas francesas. El gran pintor lorenés Georges de la Tour, en una de sus representaciones de la Magdalena, pone un espejo de modo que refleje una calavera. Caravaggio, en una obra que representa a Marta reprochando a María Magdalena su vanidad, caracteriza a esta última por un gran espejo, entre otros objetos. El mismo tema parece tener la obra de Orazio Gentileschi, "Dos mujeres con un espejo".

EL ANCLA


"...los que buscamos un refugio asiéndonos a la esperanza propuesta, que nosotros tenemos como segura y sólida ancla de nuestra alma..." (Hb 6, 18-19). Símbolo de la fe y de la esperanza de la resurrección, el ancla marina aparece desde el siglo III en relieves y pinturas de las catacumbas. Puede ir asociada a la cruz o a un delfín. Símbolo interpretado de diferentes maneras en la Edad Media, el ancla resulta a partir del siglo XV el atributo de la esperanza cristiana.





Por su función fijando el navío al fondo del mar, con lo cual éste resiste las tormentas sin desplazarse, el ancla simboliza la seguridad, la firmeza, la solidez, frencuentemente en contraposición a los factores de alteración e inestabilidad. El ancla, por otra parte, es un símbolo de la cruz, que se empleó durante los primeros tiempos del cristianismo para eludir la representación de ésta.

El ancla y el delfín ilustran el tema "Festina lente", que Erasmo glosó y Alciato incorporó a sus emblemas, y que había sido ya la divisa de Augusto. Sus equivalencias libres "Haz lentamente lo urgente", "Apresúrate con calma", etc., al jugar paradójicamente con el encuentro de contrarios, contienen una lección de prudencia tan sutil como problemáticamente realizable.

LA VID



La vid fue identificada por los pueblos antiguos de Oriente con la "planta de la vida". El ideograma sumerio que expresaba la noción de vida había sido una hoja de parra. Esta intuición es común a muchos pueblos, que consideran la vid como signo de inmortalidad. Asimismo pasó a Israel y por éste al cristianismo.



La imagen de la vid es muy frecuente como motivo decorativo, tanto en el arte como en la arquitectura sagrada. Aparece entre las pinturas de las catacumbas, en los mosaicos bizantinos, en las fachadas de las catedrales medievales...



La planta y su fruto se consideran generalmente símbolo de Cristo y de su sacrificio. La imagen de la uva y del vino, en particular, son una referencia a la Pasión de Cristo y al episodio de la Última Cena. En el episodio del libro de los Números en el que Josué y Caleb vuelven con un gigantesco racimo suspendido en una pértiga el racimo simboliza el cuerpo de Jesús suspendido en la cruz, porque Jesús es el racimo pisado cuya sangre llena el cáliz de la Iglesia. Los portadores del racimo también tienen un sentido figurativo, significando los dos Testamentos. El que va delante, que vuelve la espalda al racimo místico y no ve lo que lleva, simboliza al pueblo judío que cierra los ojos a la verdad. El situado detrás, que tiene la mirada fija en el racimo, es la imagen de los gentiles que se unen a Cristo.

LA ROSA

 
La belleza, pero también la complejidad de la rosa, han hecho de ella un símbolo muy rico y en Occidente tan frecuente como el loto en Oriente: aparición esplendorosa de la existencia a partir de las aguas primordiales, microcosmos próximo al significado de la rueda, etc.
 
Ciertas afinidades de la rosa con respecto a la sangre sugirieron nociones de renacimiento, victoria sobre el dolor y la muerte. Ello explica la costumbre de colocar rosas en ofrenda a los manes, así como la guirnalda de rosas que ciñe en algunas imágenes la cabeza de Hécate, la diosa infernal. En la mitología antigua estaba consagrada a Venus.





En la iconografía cristiana, la rosa se considera relacionada con la sangre de Jesús. Desde la Edad Media es también símbolo mariano: la Virgen es llamada "rosa sin espinas". No obstante, aparece tardíamente; en el florario de la Virgen, el lirio, símbolo de la pureza, tiene hasta los siglos XIII y XIV más importancia que la rosa.



LA PALMERA



Ofrecida a los vencedores como emblema de victoria y llevada en triunfo, la palmera aparece también como signo de buen augurio en la leyenda sobre los orígenes de Roma. Ovidio cuenta que Rea Silvia, poco antes de dar a luz, habría visto en sueños a Rómulo y Remo en forma de palmeras de ramas majestuosas que se erguían hacia el cielo.
La cultura cristiana asimiló esta simbología, considerando la palma un emblema de victoria en el sentido del triunfo del martirio sobre la muerte: por dicho motivo los santos llevan en la mano una rama de dicha planta.




La planta se ha considerado, además, imagen de la Virgen María por un pasaje del Cantar de los Cantares que dice: "Esbelto es tu talle como la palmera. Y son tus senos sus racimos". A veces puede aparecer en la mano del arcángel Gabriel en las escenas de la Anunciación, pero también, y sobre todo, en el momento en que el arcángel anuncia a la Virgen la proximidad de su muerte. Además, en las mismas escenas de la muerte o de la sepultura de la Virgen, san Juan puede llevar en la mano una rama de palma, puesto que, según refiere la Leyenda dorada, la misma Virgen había pedido al evangelista que la llevara en la ceremonia de su enterramiento.

EL OLIVO

Desde tiempos antiguos, la planta del olivo representa el emblema de la paz en todas las culturas y religiones de la cuenca mediterránea. Lo vemos aparecer en la disputa entre Atenea y Poseidón por el Ática, por ejemplo. Pero nos centraremos en la iconografía cristiana, que es el tema de esta página. Dentro de ella, dejaremos también de lado la escena de la Oración en el Huerto de los Olivos, ya que en ella el olivo aparece desprovisto de simbolismo, simplemente para situar y ambientar la escena.
También lo encontramos como atributos de santas como Santa Oliva y Santa Irene, como una mera alusión a su nombre, sin ningún otro significado (Irene significa paz en griego).

ANIMALES SÍMBOLOS DE LAS VIRTUDES


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ABEJAS - VIRGINIDAD

Símbolo de la virginidad y en especial del nacimiento virginal de Cristo, ya que tanto en la Edad Media como en la antigüedad se creía que las abejas se reproducían por partenogénesis. Las vírgenes se libraban de su picadura. San Ambrosio compara a la Iglesia con una colmena.
ARMIÑO - PUREZA
A esta variedad de comadreja se la considera por su pelaje (en invierno blanco como la nieve, salvo las manchas negras de su cola) símbolo de la pureza.
Según la leyenda, prefiere morir antes que manchar su vestido inmaculado, lo que explica la divisa de los duques de Bretaña, para quienes era su animal heráldico: potius mori quam foedari (antes morir que ser mancillado).
Emblema de Ana de Bretaña que se casó con dos reyes de Francia (primero con Carlos VIII, después con Luis XII), el armiño aparece constantemente en los castillos del Loira, acompañando al puercoespín de Luis XII y a la salamandra de Francisco I.


GALLO - VIGILANCIA
Es el emblema de la vigilancia, pues despierta a los que duermen, les incita al trabajo, y con su canto, estridente como un toque de corneta, les inspira ánimo y confianza.
Guardián siempre en vela, el gallo, veleta de bronce que se mueve con cualquier soplo de viento, se mantiene al acecho en lo alto del campanario de las iglesias, desde donde otea el horizonte y ahuyenta a los demonios.
PERRO - FIDELIDAD
Animal impuro en la antigüedad, fue rehabilitado en la Edad Media. Guardián de las casas, de los rebaños, valiosa ayuda del señor en la caza, es también el símbolo de la fidelidad.
El perro pastor, guardián del rebaño, se convirtió en emblema del buen pastor, del obispo. Más tarde, por un juego de palabras con Domini canis (perro del Señor), servirá de armas parlantes para los dominicos.
En el mundo feudal, el perro de caza es, como el halcón, el emblema de los nobles. Encarnación de la fidelidad del vasallo a su señor, de la mujer a su marido. Figura por ese honor en los monumentos funerarios a los pies de los yacentes. La leyenda de San Roque, alimentado por su perro, también contribuyó a esta rehabilitación.

UNICORNIO - VIRGINIDAD
Puro producto de la imaginación humana, el unicornio es mencionado ya en el siglo V a. C. Según la leyenda, atraviesa con su cuerno a cualquiera que se le acerque y sólo puede ser capturado mediante una virgen. Cuando el unicornio ve a la virgen, se aproxima y coloca su cabeza sobre el regazo de la joven. Entonces los cazadores pueden capturarlo.
Simboliza a Cristo, nacido de la Virgen María, pero en la Edad Media pasa a ser preponderante como símbolo de la Virgen, sobre todo en aquellas obras destinadas a destacar la maternidad virginal de María (ver apartado de la maternidad virginal, en la iconografía de la Virgen).
También puede ser simplemente símbolo de virginidad, por lo que puede acompañar a determinados santos y santas.
Cuando se representa la lucha entre dos unicornios, la intención pudiera apuntar a la lucha interior entre las inclinaciones, respectivamente, a la virginidad y a la fecundidad.
LEÓN - JUSTICIA
La concepción que relaciona al león con la virtud de la justicia, dentro de la simbología cristiana, se apoya en la descripción que hace la Biblia del trono de justicia de Salomón, hecho de marfil y oro, y que descansaba sobre seis gradas guardadas por doce leones.
Se contaba sobre el león que sabía mostrarse agradecido por los favores recibidos, hasta el punto de que los humanos podían recibir de él lecciones de gratitud justa. La Edad Media continuó esta relación del león con la justicia. Desde Italia hasta el Loira las jurisdicciones eclesiásticas solían tener su sede en los pórticos de las iglesias, entre leones de piedra que enmarcaban el portal, y así los juicios se celebraban, según una conocida expresión, "inter leones et coram populo", entre leones y ante el pueblo reunido. Los leones figuran también en el umbral de varias iglesias antiguas de Roma, en San Lorenzo Extramuros, en los Doce Apóstoles, en San Lorenzo in Lucina y en San Saba.



EL PEZ



Atributo del agua, el pez participa plenamente del simbolismo de ésta. Es fundamentalmente signo de pureza, de sabiduría, de fecundidad y de resurrección. Como tal, está frecuentemente asociado a la iconografía del bautismo; decora especialmente las pilas bautismales.
Desde un punto de vista alimenticio, tanto para los cristianos como para los pueblos de la Biblia, la carne del pez es siempre más limpia que la del ave o el cuadrúpedo. De ahí, en la iconografía medieval, la abundacia de escenas de comida en que se ven peces dispuestos encima de la mesa, empezando por la propia Última Cena. En la imagen, éstos tienen frecuentemente un significado eucarístico.


Además, para el cristianismo primitivo, el pez evoca en primer lugar a Cristo por razones filológicas: la palabra griega IKTYS que designa el pez constituye el acróstico de la expresión IESOUS KHRISTOS THEOU YIOS SOTER (Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador). Desde el siglo I este ideograma se adopta como señal de reconocimiento y de veneración por los discípulos de Cristo y disfruta de representación en numerosísimos objetos y documentos. Raras son las inscripciones funerarias que no lo contienen. A partir del siglo IV, cuando en Occidente el latín se convierte, en lugar del griego, en la lengua de la Iglesia, este ideograma, difícil de comprender, se transforma en una especie de adivinanza, y se emplea menos.





Los peces representan igualmente a los fieles pescados por esos pescadores simbólicos que son Cristo, los apóstoles y los obispos.

EL PELÍCANO




La antigua convicción, basada en fantasías de "historia natural", según la cual el pelícano alimenta a sus polluelos, en caso de necesidad, infiriéndose con el pico una herida en la pechuga para que puedan así beber su sangre y sobrevivir, dio base al simbolismo cristiano que de este ave hace una referencia a Jesús Salvador.

También se decía del pelícano que desaparece debido al calor del sol y reaparece en invierno, por lo que fue tomado como alusivo a la resurrección de Jesús e incluso a la de Lázaro, si bien estas aplicaciones fueron menos comunes.
Otra antigua leyenda del mundo antiguo, que será retomada en la Edad Media, decía que la crías del pelícano, protegidas por su padre, disputan con tanta violencia que lo hieren. Éste las golpea a su vez y las mata. La madre llega al nido al tercer día; se abre el pecho a picotazos, y su sangre esparcida sobre las avecillas les devuelve la vida.
La iconografía del pelícano aparece circunscrita sobre todo a dos temas: aparece en la escena llamada de la "Crucifixión simbólica", posada en la cruz o a su pie; también es frecuente, hasta la actualidad, encontrarlo representado en las puertas de los sagrarios.


EL LEÓN




Su fortuna en la simbología de Cristo fue menos brillante que otras, por ejemplo la del pez, del cordero, del pelícano, el ibis y del águila.

En su obra sobre el arte religioso del siglo XIII en Francia, Emile Male, al explicar la presencia del león en un vitral de Bourges que lo muestra cerca de la tumba de Jesús resucitado, refiere la tradición en virtud de la cual el león se convirtió en emblema de Jesucristo en el arte cristiano, en cuanto Hombre-Dios resucitado. "Todo el mundo" decía Male "admitía en la Edad Media que la leona paría cachorros que parecían nacidos muertos. Durante tres días los cachorros no daban señales de vida, pero al tercer día volvía el león y les daba vida con su aliento".
Los autores de los bestiarios medievales tomaron sin duda esta ficción de Aristóteles y Plinio el Viejo. En aquel mundo completamente idealista el auge de la ficción de los cachorros nacidos muertos y vivificados al tercer día por su padre fue enorme; contó con el favor de San Epifanio, de San Anselmo, de San Yves de Chartres, de San Brunon de Asti, de San Isidoro, de Adamantius y de todos los fisiólogos.
Además de este significado relacionado con la resurrección, el león se convirtió en emblema de Cristo con otros significados:
- El león como emblema de las dos naturalezas de Cristo. Los antiguos estaban de acuerdo en afirmar que todas las cualidades activas del león están localizadas en la parte delantera de su cuerpo, mientras que la trasera tan solo tenía función de sostén, de punto de apoyo. Por eso, en sentido figurado, y apoyándose en San Ireneo, Pedro Valeriano escribirá Anterioribus partibus coelestia refert, posterioribus terram. Partiendo de este dato, hicieron de la parte delantera del león el emblema de la naturaleza divina de Cristo, y de la parte posterior del animal, la imagen de su humanidad.
- El león como emblema de la ciencia de Jesucristo. Eliano y muchos otros autores romanos le atribuían al león el darse cuenta de que se acercan los cazadores; por eso, decían ingenuamente, borra las huellas de sus pasos azotando la arena con su rabo. También se le atribuía el reconocer por el olor de la leona cuando ésta había faltado a la fidelidad. Así, en las fábulas muy antiguas, el león es aquel a quien no se puede engañar.
 
- El león como emblema de la vigilancia de Cristo. La vieja creencia de que el león dormía con los ojos abiertos no resultó indiferente a los primeros simbologistas cristianos. En el sueño del león con los ojos perpetuamente abiertos se vio la imagen de Cristo atento que todo lo ve. San Carlos Borromeo, recogiendo esta antigua simbología, dio el consejo de adornar las iglesias con la figura del león vigilante para recordar a los que tienen cura de las almas la vigilancia necesaria.
- El león como emblema del verbo divino. Algunos escritores místicos vieron en el rugido del león la imagen de la poderosa palabra de Cristo. Por ello, en muchas iglesias los púlpitos suelen ser sostenidos por leones.

EL CORDERO




El cordero es uno de los símbolos crísticos más frecuentes. El cristianismo primitivo representa a menudo a Cristo bajo la forma de un cordero, pero estas representaciones no tienen nada que ver con el cordero del Apocalipsis. Se trata de evocar una existencia feliz, mediante símbolos que estaban entonces de moda, y no derivaban de fuentes cristianas.
El Cordero Divino, inspirado en el evangelio de Juan o en el Apocalipsis, no entrará en el arte cristiano antes del siglo IV. Entonces, con ese segundo significado, se le representa de pie, con nimbo, sosteniendo con la pata una cruz alta o una bandera.

http://historiarte.net/iconografia/cordero.html

EL SIMBOLISMO DE LOS COLORES

El pensamiento medieval da una significación simbólica no sólo a los números y a los puntos cardinales. Los colores, los sonidos y los olores, que se relacionan con las vibraciones percibidas por tres sentidos diferentes -la vista, el oído y el olfato- evocan también e nel espíritu misteriosas concordancias.
Cada color tenía su "significado", que ha dejado vestigios en la liturgia y en la heráldica. Se les ha atribuido siempre, además, una acción excitante, calmante o deprimente, efectos benéficos o maléficos, hasta tal punto que se ha instituido en nuestros días una terapéutica de los colores denominada cromoterapia.
A los cuatro elementos les corresponden cuatro colores: el azul al aire, el marrón a la tierra, el verde al agua y el rojo al fuego.
El blanco, el rojo, el verde y el azul son colores benéficos que despiertan la alegría; no así el negro, el amarillo y el violeta, colores tristes y nefastos que evocan el duelo y la penitencia.

EL SIMBOLISMO DE LOS PUNTOS CARDINALES



La significación de los cuatro puntos cardinales merecen tenerse en cuenta porque han influido en la planta y en la decoración de las iglesias, así como en la disposición de las tumbas.
Salvo raras excepciones, todas las iglesias cristianas están orientadas, es decir, su cabecera se dirige al este, hacia el lado del sol naciente. Este uso se generaliza a partir del siglo IV. H. Nissen precisa que los santuarios paganos o cristianos estaban orientados en función del punto del horizonte donde se asomaba el sol el día de la fiesta del dios o del santo al que estaba dedicado el templo.

EL SIMBOLISMO DE LOS NÚMEROS

El arte cristiano, más que cualquier otro, concede un valor considerable a las virtudes de los números, bien porque conserva el recuerdo de las doctrinas neoplatónicas, bien porque los teólogos se sirven de ellos por ser un medio mnemotécnico cómodo para la instrucción religiosa de los iletrados.

La cifra 1, que no puede dividirse sin dejar de existir, es el símbolo de Dios Padre.

La cifra 2 designa las dos naturalezas de Cristo, divina y humana.

INFLUENCIA DE LA ASTRONOMÍA SOBRE LA LITURGIA

Durante el año 2009 se ha celebrado en todo el mundo el año internacional de la astronomía, que había sido proclamado por las Naciones Unidas para conmemorar el cuarto centenario de la primera vez que fue mirado el cielo a través de un telescopio, realizado por Galileo Galilei.
Esta efeméride nos ofrece la oportunidad de exponer la relación existente entre astronomía y liturgia; relación que no es secundaria o colateral sino que la astronomía forma parte del esqueleto vertebrador del Año Litúrgico y del Calendario. Pero antes de adentrarnos en la influencia que la astronomía ha tenido sobre la liturgia, expondremos brevemente cómo los astros han regulado, y regulan, la vida del ser humano, en primer lugar, y cómo en distintos momentos de la historia de Israel han cobrado protagonismo las estrellas, en segundo lugar.

LA BELLEZA Y LA PARTICIPACIÓN EN LA CELEBRACIÓN LITÚRGICA


I.- “ACTUOSA PARTICIPATIO”. La renovación de la celebración litúrgica.-

                   La Constitución Sacrosanctum Concilium (SC) del Concilio Vaticano II presenta la Reforma litúrgica  desde una doble perspectiva:  la conservación de la “sana tradición” y el “ legítimo progreso” . La fidelidad a la sana tradición como fuente de revelación exige no perder nada sustancial de lo transmitido por la Iglesia, pero el “legítimo progreso” reclama las adaptaciones e inculturaciones exigidas por el bien pastoral de los fieles.
                   La Reforma litúrgica intenta afrontar las nuevas exigencias de la acción pastoral, con la finalidad de favorecer la formación del pueblo de Dios y su participación piadosa, activa, consciente y comunitaria en la liturgia.

LA LITURGIA EN EL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA

Presentación

No pretendo tratar de un modo completo la cuestión aquí planteada. Quisiera poner un primer fundamento para abordarla y para valorar su interés. Desde la encíclica "Mediator Dei" de S.S. Pío XII (1947) se ha producido en el magisterio de la Iglesia una constante profundización sobre el hecho litúrgico que creo tiene hoy por hoy su expresión más lograda en el Catecismo. Nuestra breve reflexión quiere poner esto en evidencia, tratará de señalar los pasos de este proceso y procurará sacar de él algunas aplicaciones de provecho para el teólogo o el pastor.

PRINCIPIOS ARMÓNICOS DE LA MEZQUITA DE FLORENCIA

La composición del templo depende de la simetría, cuyas reglas deben tener presentes siempre los arquitectos [...] Ningún edificio puede estar bien compuesto sin la simetría y proporción, como lo es un cuerpo humano bien formado. M. Vitruvio Polión, De Architectura, Libro III, capítulo 1, 1.

La relación compositiva de la arquitectura clásica se basa en la creencia de que el mundo, todo lo que existe, se ordena según leyes matemáticas en un sistema de relaciones único e igual para todas las manifestaciones de fenómenos observados por el hombre. La Arquitectura, desde esta óptica, es una ciencia como las matemáticas, la física, la geometría, la música, en cuya aplicación tangible, que es la construcción del templo, los antiguos buscaban construir, microscópicamente, la estructura del cosmos y desarrollar en el espacio, la dimensión humana, las relaciones armónicas derivadas de las otras disciplinas gemelas.

LA MEZQUITA DE FLORENCIA


Florencia fue la ciudad cuna del Renacimiento. Denominada en su momento la nueva Atenas, entre sus muros habitaron los arquitectos que recuperaron el legado de roma para las artes y las ciencias e iniciaron una era de luz y progreso en Occidente que llega hasta hoy. Con el tiempo el poderío de Florencia fue decayendo y pasó de ser capital del otrora poderoso Gran Ducado de Toscana a ser una ciudad de provincias dentro de la unificada Italia. La lenta recuperación durante el siglo XX y la inmigración que esta ha llevado pareja ha provocado, además un crecimiento de dudoso gusto, una afluencia de inmigrantes musulmanes, que en 2010 alcanzan la cantidad de 30000. Como es habitual en estos casos, cuando la comunidad musulmana alcanza cierto peso demográfico, empieza a exigir espacios propios para el desarrollo de su culto. La ciudad del Arno no podía ser una excepción y a principios de Septiembre de 2010 el imán de Florencia, Izzedin Elzir, presentó al Ayuntamiento un proyecto del arquitecto David Napolitano para una mezquita que todavía no tiene un solar concreto en el que materializarse.

DIEZ MITOS SOBRE LA ARQUITECTURA RELIGIOSA CONTEMPORÁNEA

1.- El Concilio Vaticano II nos pide rechazar la arquitectura religiosa tradicional y diseñar nuevas iglesias en estilo moderno.

Este mito se basa más en lo que los Católicos Romanos han construido durante los últimos treinta años que en las enseñanzas de la Iglesia. Incluso para criterios profesionales, la arquitectura religiosa de la última década ha sido un desastre imposible de mitigar. Sin embargo los hechos a menudo cuentan más que las palabras, y se ha enseñado a los fieles que la Iglesia quiere que sus edificios sean abstracciones funcionales, porque eso es lo que se ha estado haciendo. Nada podría estar más lejos de las intenciones de los padres del Concilio, quienes pretendían claramente continuar con la excelencia histórica de la arquitectura Católica. Es más importante tener en mente que “no debe haber innovaciones a menos que la Iglesia las requiera de forma genuina y sincera, y debe tenerse en cuenta que cualquier nueva forma adoptada debería de alguna forma surgir orgánicamente de las formas preexistentes” (Sacrosantum Concilium).