domingo, 18 de diciembre de 2011

COMUNIÓN POR INTINCIÓN


La intinción es una de las formas por las cuales un comulgante puede recibir la sangre de Cristo. El sacerdote ofrece al comulgante la hostia empapada en la Sangre de Cristo.  

El ministro extraordinario de la Sagrada Comunión no está autorizado para hacer la intinción del pan en el vino bajo ninguna circunstancia. Si la comunión se distribuye por intinción, el ministro extraordinario puede ayudar al sacerdote, de la misma manera que un acólito instituido, sostiene el cáliz de manera que el sacerdote pueda mojar fácilmente la hostia en el cáliz y colcar la comunión en la lengua del comulgante.


El OGMR indica que si la comunión del cáliz se realiza por intinción, el que comulga, teniendo la patena bajo la boca, se acerca al sacerdote, que tiene el vaso con las sagradas partículas y a cuyo lado está el ministro que tiene el cáliz. El sacerdote toma una hostia, la moja parcialmente en el cáliz y, elevándola, dice: El Cuerpo y la Sangre de Cristo; el que comulga responde: Amén, recibe del sacerdote el sacramento y se retira.

Sólo un obispo o sacerdote puede administrar la comunión por intinción. No está permitido que un diácono, un acólito debidamente instituido o un ministro extraordinario administren la comunión de esta manera.

El comulgante no debe realizar la intinción, ya que él no puede por sí mismo mojar la hostia en el cáliz. Tampoco puede recibir la hostia mojada en la mano. La comunión debe recibirse y no tomarse por sí mismo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Es lamentable que no esté permitido que un laico o laica pueda intingir por sí mismo la hostia, ya que ello impide comulgar en la mano y bajo las dos especies, que es la forma originaria de comulgar, a menos que cada fiel beba del cáliz, lo que evidentemente es mucho más largo.
Liturgista

Anónimo dijo...

Manos no consagradas pueden portar entidades non santas, no deben tocar el Cuerpo de Xto, es claro signo de respeto y sumisión.
Parte de la educación actual es la desacralización de el respeto a Dios aún a la autoridad civil instituida: en hábil tarea del demonio diluir la educación y el respeto a la autoridad.
Todos portamos un alma y somos amados por Él...más no somos todos iguales.

Fernando dijo...

He visto y participado comulgando de esta forma de los Ministros Ordinarios junto al Sacerdote oficiante, es que el Sacerdote los autoriza?....

Jose Mariano dijo...

Se agradecen toda instrucción que tienda a la concreción de un complejo acto que, siendo físico en sus formas excita por resonancia acciones concretas espirituales.
Cuidamos el secreto de nuestras claves bancarias...no respetamos las "claves" de las acciones espirituales ocultas que dan y mantienen la vida.

Publicar un comentario